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Debate Radial Ecológicos versus Transgénicos


Debate Radial Ecológicos versus Transgénicos

Los domingos 17 y 24 de agosto 2008, se realizaron dos debates "Ecológicos versus Transgénicos" en el Prograga "Objetivos" de Radio San Borja 91.1FM.

El programa "Objetivos" es dirigido por Fernando Llamosas y Julio Schiappa los domingos de 8.00 a 9.00 am.

El dia domingo 17 estuvieron, representando a los ecológicos, Silvia Wu Guin Directora Ejecutiva de la RAE Perú y Fernando Alvarado de la Fuente Presidente del Centro IDEAS. Por los transgénicos estuvieron Ernesto Bustamante de Bio Genómica y Luis Destéfano.

Ante las reiteradas llamadas del publico, dicho sea de paso todos a favor de la agricultura ecológica, se programó la continuacion del debate para el domingo 24.

En esta segunda ocación estuvieron por los ecológicos Fernando Alvarado y Eduardo Montoya de la RAE Perú. Por los transgénicos estuvieron Luis Destefano y Javier Verástegui de Bio Euro Latina.  Tambien estuvo Gustavo Mayor del Instituto Vida.

El primer debate estuvo preñado de los ya famosos insultos de los pro transgénicos en este caso de Ernesto Bustamante (como los que se vio obligado a retirar ante el Ministro Antonio Brack en el Debate realizado en El Comercio dias posteriores) o los que dio Alexander Grobman semanas antes tambien contra el Ministro Brack y la Asociación de Exportadores ADEX.

El segundo debate fue menos caliente pero igualmente ilustrativo de los intereses y visiones de los protransgénicos.

Pueden escucharse ambos debates en la WEB del Centro IDEAS: www.ideas.org.pe


  

Es una tecnología peligrosa porque no ha sido comprobada

Entrevista con controvertido científico húngaro 
'Falta probar efectos de transgénicos en la salud'
Ivonne Malaver y Ariana Cubillos 
 
Arpad Pusztai dice ser el único que ha investigado 
los efectos de los organismos genéticamente 
modificados en la salud humana. Descubrió que, 
dándoles de comer papas transgénicas a los ratones, 
les crecían los órganos y, además, registraban una 
baja en su sistema inmunológico. Vino a Colombia 
a participar en el Congreso Mundial de Periodistas 
Ambientales.
 
"Las compañía biotecnológicas deben gastar más 
dinero en pruebas para asegurarse de las 
consecuencias de estos productos", dice Pusztai. 
 
Arpad Pusztai, el científico más controvertido en 
el tema de los también controvertidos organismos 
genéticamente modificados (transgénicos), estuvo 
de visita en Colombia y habló sobre sus descubrimientos 
relacionados con estos productos, los cuales se 
logran mediante la biotecnología. 
 
Con unas revelaciones sobre los estragos que 
producirían papas transgénicas en la salud humana, 
Pusztai se dio a conocer ante el mundo a principios 
de este año y, de paso, se convirtió en una piedra 
más en el zapato de las multinacionales de la biotecnología. 
 
Este húngaro-británico, de 68 años, alimentó un 
grupo de ratones con papas transgénicas y descubrió 
que sufrieron daños severos en el sistema inmunológico 
y un mayor crecimiento del hígado, del estómago 
(en 27 por ciento), del páncreas (en 40 por ciento) 
y del colon, entre otros. También encontró que estos 
roedores sufrieron daños en el cerebro y en otros 
órganos vitales. 
 
Tras sus revelaciones a los medios de comunicación, 
fue despedido de su cargo en el Instituto de 
Investigaciones Rowett, entidad estatal de Escocia, 
que argumentó que había divulgado información imprecisa, 
pese a que era un científico que llevaba trabajando 
35 años para ella. 
 
Sin embargo, muchos científicos le creen y hasta 
el príncipe Carlos de Inglaterra lo recibió y le dijo que 
mientras fuera príncipe, consideraba que Inglaterra 
debía tener mucho cuidado con los transgénicos. 
 
Las revelaciones de Pusztai llegaron a Colombia a 
principios de este año, justo cuando representantes 
de más de 90 países trataban de ponerse de acuerdo 
sobre el establecimiento de un protocolo de bioseguridad, 
mediante el cual se pretendía regular el mercado internacional 
de los productos transgénicos. 
 
Sin embargo, la reunión fracasó debido a la fuerte presión 
de los países productores de transgénicos: Estados Unidos, 
Canadá, Australia, Argentina, Uruguay y Chile, principalmente, 
que se opusieron prácticamente al resto del mundo. 
Actualmente, la entrada de transgénicos está sometida a 
las débiles legislaciones de los países, Estos, además, 
temen ser demandados por los fabricantes y exportadores 
de esos productos ante la Organización Mundial del Comercio, 
que argumentan barreras al comercio. 
 
No obstante, la tendencia en el mundo tras las revelaciones 
de Pusztai es mirar con lupa los transgénicos y promover 
estudios más cuidadosos sobre sus eventuales riesgos. 
 
¿Cómo mide los riesgos de los transgénicos en relación 
con los beneficios? 
 
Le respondo con un ejemplo: según el Departamento de 
Agricultura de Estados Unidos, la soya con modificación 
genética (transgénica) produce un 6 por ciento menos 
que la soya corriente. No se cumple el argumento de 
mayor rendimiento, y esa fue la razón inicial de haber 
lanzado esos productos al mercado. 
 
¿Y los beneficios que argumentan en cuanto avances 
de la biotecnología en medicina? 
 
Eso es un negocio diferente, porque si tomamos las 
drogas producidas mediante modificación genética, 
son tratadas como se tratan todas las drogas que se 
desarrollan. Se someten a una serie de pruebas y 
regulaciones a las que no se someten los productos 
alimenticios que sean transgénicos. Por ejemplo, en 
el caso de las drogas, se tienen que gastar entre 100 
y 500 millones de dólares en pruebas para cada droga 
que se desarrolle. 
 
¿Hay algún transgénico del cual se haya probado su beneficio? 
 
No. 
 
¿Qué es lo que más le preocupa de los productos transgénicos? 
 
El efecto sobre la salud humana, porque esa parte no 
ha sido probada ni ensayada, excepto en las papas con 
modificación genética, o sea, en nuestro proyecto. 
Lo que yo cuestiono es el derecho de cualquier individuo 
u organización de sacar un producto, una planta, un 
alimento transgénico que sea arriesgado o peligroso. 
Nadie tiene derecho a hacerles eso a los demás seres 
humanos. 
 
¿Qué les respondería a los científicos que han tratado 
de desvirtuar los resultados de sus investigaciones? 
 
Mis críticos son personas anónimas, habría que preguntarse 
quiénes son, si tienen más experiencia que yo o si han 
recibido financiación de las organizaciones de biotecnología. 
En el Reino Unido, la mayoría de los biotecnólogos tienen 
algún vínculo financiero con estas empresas. 
 
¿Le ve futuro al Protocolo de Bioseguridad, mediante el 
cual se reglamentaría la importación de transgénicos? 
 
No, pero las autoridades reguladoras van a tener en algún 
momento que emitir un listado de verificación; creo que 
ahí todo el mundo está de acuerdo. Las preguntas ahí 
serían: ¿cuál va a ser el contenido de ese listado de 
transgénicos que van a someter a control? ¿Quién va a 
ejercer ese control? ¿Dónde se haría? Y ¿quién va a pagar 
el costo que implica? 
 
¿Cómo ve la ética de los científicos, teniendo en cuenta 
que en el tema de los transgénicos están prácticamente 
divididos en dos? 
 
Es desafortunado, soy suficientemente viejo como para 
recordar la época en que no había financiación ni intromisión 
de la industria, cuando el científico era independiente. 
Eso ya es cosa del pasado y es una consecuencia de la 
finalización de la financiación suministrada por los Estados. 
Si los estudios de las papas hubieran sido financiados por 
Monsanto (mayor multinacional de la biotecnología en el mundo), 
nadie los conocería porque yo no hubiera podido divulgarlos. 
 
¿Cuál fue el trago más amargo tras sus revelaciones? 
 
El despido fue un golpe durísimo, pues llevaba 35 años 
trabajando para este instituto de investigación, desde el 
cual publiqué 260 documentos científicos, y de pronto me 
encontré que ese mismo instituto estaba tratando de 
destruirme como persona y destruir mi credibilidad científica. 
 
¿Continúa trabajando con transgénicos? 
 
Por el momento no, pero a partir del año entrante 
espero estar en esa actividad. 
 
¿Cuál es el sector más vulnerable a los productos transgénicos: 
la salud, el medio ambiente o la agricultura? 
 
Los tres. Es una tecnología peligrosa porque no ha sido comprobada.
 

¿Invertir en ecológicos o en transgénicos?

¿Invertir en ecológicos o en transgénicos?*

Fernando Alvarado de la Fuente**

Según declaraciones de los funcionarios del INIA y del Ministerio de Agricultura de Perú, estas entidades calculan invertir 30 millones de dólares en la creación de un Instituto de Biotecnología moderna, entendiéndose entre líneas que se trata de un inversión para obtener trangénicos 'made in Perú' sobre la base de productos nativos (papa resistente a heladas o rancha) o productos con alto potencial como la papaya. Suena atractivo y tentador... ¿quiénes osan ir contra la corriente de las tendencias? ¿quién se opondría a tan sanos intereses? ¿por qué oponerse a que los agricultores pobres accedan a cultivos rentables?

Analicemos esta buena intención con los pies en la tierra. Los datos internacionales nos refieren que, para obtener una semilla transgénica, es necesario una inversión de millones de dólares, a lo largo de 8 a 10 años de pruebas e investigaciones. La inversión de 30 millones de dólares que anuncian nuestros funcionarios del MINAG, a lo sumo alcanzaría para el desarrollo cabal de unas pocas semillas transgenicas y luego de 8 a 10 años de ensayos e investigaciones podrían ser "viables" o "vendibles". Esta simple comparación de cifras nos verifica que difundir semillas transgénicas peruanas, en nuestro territorio o en el exterior, no resulta un "negocio" que beneficie a una mayoría de peruanas/peruanos. Nuestro escepticismo nos lleva a pensar que esa inversión sólo beneficiaría a unos poquísimos científicos que asegurarían trabajo por dos lustros, sin llegar a ser un aporte real al Perú.

Además de éste, son varios otros los argumentos que sustentan lo desatinado de promover transgénicos en el Perú; aunque el expuesto aquí quizá sea el que más nos motiva, ya que, los que promovemos la agricultura ecológica desde hace más de 20 años en el Perú sabemos que con muy poca inversión hemos logrado impactos positivos que benefician a miles de pequeños productores en una superficie que no se ha desgastado ni contaminado, por el contrario tiene potencial para brindar aún mucho más.

Apliquemos esos mismos 30 millones de dólares de inversión en una agricultura ecológica, e inclusive sometamos ese escenario a las mismas preguntas ¿quiénes osan ir contra la corriente de las tendencias? ¿quién se opondría a tan sanos intereses? ¿por qué oponerse a que los agricultores pobres accedan a cultivos rentables?

Breve antecedente de las tendencias
En el año 2000 ya se calculaba ...
• alrededor de 10 mil productores ecológicos certificados,
• 50 mil hectáreas de cultivos ecológicos diversos,
• exportaciones por 30 millones de dólares,
• ventas locales por miles de dólares

En el año 2008 hemos avanzado a ...
• 40 mil productores ecológicos certificados (cuatro veces más, en menos de 10 años),
• 300 mil hectáreas, en 20 regiones del país,
• 220 millones de exportaciones (la proyección a partir de ventas en el 2007 por poco más de 160 millones de dólares)
• 2.3% de los productores colocan el 8% del total de exportaciones agropecuarias del país
• ventas locales por un millón de dólares a través de las bioferias (Miraflores y San Isidro), el Punto Justo y Sano de San Borja y algunas ferias ecológicas en Huánuco, Huancayo y Abancay.

En menos de una década éste ha sido el avance gracias al esfuerzo silencioso de algunas ONG y de los propios agricultores, sin acceder a beneficios, incentivos, ni apoyo estatal alguno.

El único apoyo estatal en esta última década provino casi exclusivamente de PROMPEX, hoy PROMPERU, que dedicó una persona, a tiempo parcial, para apoyar las exportaciones ecológicas. La atención por parte del Estado se reflejó en la creación de la CONAPO (2001), el Programa Nacional de banano orgánico (2002) y la autoridad nacional competente en producción organica (2004). Los avances en la producción ecológica también merecieron la emisión del reglamento técnico de producción y, más recientemente, la ley 29196 (Ley de fomento de agricultura orgánica o ecológica)

Las cifras hablan por sí solas
La inversion para implementar la BioFeria de Miraflores en diciembre 1999, fue de menos de 10 mil dólares donados por la agencia ICCO, de Holanda. Al 2008, la BioFeria de Miraflores vende 10 mil dólares semanales, medio millón al año.

Implementar 100 bioferias, a 10 mil por cada una, implicaría una inversión de sólo un millón de dólares y podríamos vender 20 millones de dólares anuales. Una inversión con alta rentabilidad económica, social, que redunda en alimentos de calidad para la población y en uso sostenible de los recursos. El Perú podría -y debería- tener 100 bioferias funcionando semanalmente a nivel nacional. Claro que ello demanda voluntad y apoyo de los municipios y de los consumidores y, mucha organización.

Luego, si evaluamos el aspecto de garantía, un certificado ecológico significa un costo de dos mil dólares por comunidad campesina (o grupo de productores) de la sierra o comunidad nativa de la selva, que en general son fundamentalmente ecológicas. Con 10 millones de dólares podríamos certificar cinco mil comunidades.

Esta inversión permitiría tener, en menos de cinco años, 150 mil productores ecológicos y con ello, el primer lugar a nivel mundial en número de productores, superando los 80 mil que tiene México. A su vez, habríamos certificado 15 millones de hectáreas, sobre todo en pastos naturales y desplazaríamos a Australia, cuya superficie certificada de 12 millones de hectáreas (en pastos) la coloca en primer lugar mundial.

Si seguimos teniendo de base los 30 millones de inversión, otra porción puede orientarse al fortalecimiento de capacidades empresariales de los productores ecológicos, apoyándolos también a que participen en ferias internacionales como la BioFach de Alemania, o la BioFach América Latina que se organiza en Brasil. Igualmente, se podría promocionar el Perú como un país ecológico/orgánico. De esta manera, con un plan integral de promoción, en menos de 10 años podríamos exportar tres mil millones de dólares de productos ecológicos certificados, en una gama que abarcaría todo un abecedario de biodiversidad.

¿Cuánto se habría invertido hasta aquí? Según estos cálculos, probablemente ni 30 millones
¿Qué proporción de peruanas y peruanos se habrían beneficiado? Del 1'750,000 familias de productores alrededor del 10%, con perspectivas reales de abarcar cada años a mas sectores.
En conjunto ¿qué estaríamos alcanzando? Seríamos una de las cinco potencias mundiales en produccion de alimentos ecológicos

La inversión de 30 millones por parte de los pro-transgénicos ¿lograría lo mismo?

Las cifras son objetivas, no hay mejor inversión posible que la de promover la agricultura ecológica. Invertir en ella es aportar a superar la pobreza, modernizar nuestra agricultura en forma sostenible, aportar a la soberanía alimentaria y a enfrentar el cambio climático.

Prioricemos la agricultura ecológica, es el enfoque que más conviene al conjunto del país; la tecnología de los transgénicos sólo beneficiará a unos pocos y pone en peligro el futuro de nuestros recursos, de nuestra salud y de nuestra biodiversidad.

Hemos presentado brevemente lo que el movimiento agroecológico ha alcanzado hasta el presente y hemos planteado propuestas concretas a la tecnología de los transgénicos. Pedimos a todas y todos los agroecologistas del país a que hagan llegar sus aportes al MINAG. Con un respaldo significativo, de por ejemplo 30 millones de dólares, sí podríamos lograr maravillas.

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* Version ampliada de la propuesta que hicimos en el Encuentro con el Ministro del Ambiente Dr. Antonio Brack el 24 de julio 2008.
** Presidente Centro IDEAS / Vicepresidente RAE Perú
bioferdi@hotmail.com / 4335060 / 3322020

Transgénicos, cancer y otros males

Revolución verde, agroquímicos, biotecnología moderna, 
transgénicos..., una misma filiación que nos lleva a la decadencia
 
Silvia Wú Guin* y Fernando Alvarado de la Fuente**
 
Los oncólogos estadounidenses Dr. Th. Slage y Dr. R. Shearer, 
del Centro de Investigación Hutchinson, en Seattle (Washington), 
precisaron en marzo de 1976, que el 80% de las enfermedades 
cancerosas en el ser humano, son causadas por los productos 
químicos en el ambiente y el 20% por productos químicos en los alimentos.
 
La OMS en 2002 precisó que el número de personas que murió 
de cáncer alrededor del mundo,7.6 millones, fue superior a los 
5.6 millones que en total murieron por VIH/SIDA, malaria y tuberculosis.
 
El cáncer es pues actualmente, el riesgo permanente que 
amenaza nuestra salud. Para analizar las causas, sólo detengámonos 
en el dato de los expertos que indica que el 20% del cáncer es 
causado por los productos químicos en los alimentos. 
Recordemos a su vez, que el origen y el estilo de producción 
está marcado por varios enfoques.  ¿Cuál de esos enfoques 
de producción revelarán atajos hacia el cáncer ¿la agricultura 
ecológica?  ¿la "revolución verde" con sus agroquímicos sintéticos?  
¿la biotecnología "ultra moderna" con sus semillas transgénicas?.  
Veámoslo por partes 
 
La revolución verde
Hace 50 años que se viene impulsando la llamada "revolucion verde", 
basada en un paquete tecnológico con uso intensivo de productos 
químico-sintéticos, dentro de los cuales destacan los abonos 
nitrogenados, los pesticidas de amplísima especialización y las 
semillas mejoradas y en la ultima década las transgénicas.
 
El profesor W. Schuphan (1971), director del Instituto Nacional 
de la Investigación de la Calidad, de Geisenheim (Rhin), describe 
el círculo vicioso al que nos somete la agricultura de la revolución 
verde "El uso exagerado de fertilizantes nitrogenados provoca 
un alto grado de susceptibilidad a contraer enfermedades o 
parásitos en las plantas alimenticias. Esto obliga a un empleo 
masivo de pesticidas químicos. Además el alto contenido de 
nitrógeno (que utiliza la agricultura convencional) reduce los 
minerales y las vitaminas en las plantas, tan necesarias para 
la salud del hombre".
 
A partir de ello, lo que nosotros observamos además, no sólo 
es un círculo vicioso, más bien, una espiral ...
 
Nitratos y cáncer
La evidencia científica nos indica que existe una correlacion 
directa entre el consumo de alimentos, o de agua, con exceso 
de nitratos y la ocurrencia de cánceres gástricos y la elevada 
mortalidad durante los primeros días de vida de los neonatos 
cuando sus madres ingirieron altas cantidades de nitratos, 
debido principalmente a malformaciones que afectan el sistema 
muscular, el óseo y el nervioso central (CRIE, 2002).
 
Los nitratos también pueden formar compuestos cancerígenos 
con ciertos residuos de plaguicidas, como con los dicarbamatos (fungicidas).
 
Plaguicidas y demás males en la salud
El uso de pesticidas por parte de la revolución verde ha venido 
generando reducción de la fertilidad masculina, enfermedades 
neurológicas, reducción del crecimiento, anormalidades fetales, 
síndrome de fatiga crónica en niños y mal de Parkinson.  
Por supuesto, también está contribuyendo enormemente 
al incremento del índice de cáncer, ya que, los residuos de 
pesticidas están entre las tres mayores causas de cáncer.
 
Las mujeres con cáncer de mamas tienen cinco a nueve 
veces más frecuencia de tener residuos de pesticidas en 
su sangre que aquéllas que no. Estudios previos demostraron 
que aquéllas con exposición laboral a pesticidas tienen tasas 
más altas de cáncer.
 
Por su parte, el gobierno británico encontró residuos de 
pesticidas en un tercio de los alimentos y más grave aún, 
más de un agroquímico en manzanas, pan, lechugas, papas 
y fresas; el uso de más de un agroquímico potencia los efectos adversos.
 
La revolución verde y la biotecnología moderna 
de los transgénicos
Los defensores de los transgénicos podrían sentirse 
aliviados porque sólo hemos referido las consecuencias 
de la primera etapa de la revolución verde, las que ya no 
se pueden acallar ni ocultar pues al cabo de más de 40 años 
la suma de evidencias es abrumadora, los daños cuantiosos 
y hasta los científicos pro-transgénicos aceptan esta realidad.
 
Así por ejemplo, en una entrevista periodística aparecida en 
el diario oficial El Peruano (5 agosto 2008), un conocido 
científico asegura que "No hay debates sobre los fertilizantes 
y los insecticidas químicos. Tenemos manzanas bellas, 
pero llevan insecticida dentro,... lo cual es probadamente 
dañino y produce cáncer".  Lo peculiar de la entrevista no 
radica en que los científicos admitan ahora el perjuicio de 
los agroquímicos sintéticos, lo singular es que traten de 
hacer un deslinde entre agroquímicos sintéticos y transgénicos 
como si tuvieran un origen distinto y una perspectiva diferente.
 
Lo verídico es que agroquímicos sintéticos y transgénicos 
comparten una misma genealogía y, es nuestro deber difundirlo.  
Las semillas transgénicas basan su visión en el mismo sistema 
impulsado por la revolucion verde de los años 50, esto es, 
el uso de fertilizantes y pesticidas químicos de síntesis.  
Sólo han variado las semillas mejoradas por las semillas 
transgénicas; todo lo demás sigue siendo válido, aunque 
pretendan decir que se usará menos.
 

Compartiendo los mismos progenitores, los estudios

demuestran que los alimentos transgénicos son inclusive

más peligrosos, pues las características de su resistencia

no son externas, sino han sido incorporadas al interior de

su mapa genético.  Así, la semilla transgénica de maíz Bt

está preparada para resistir plagas porque cada una de sus

células contiene el Bacillus thuringiensis, una bacteria que

produce sustancias tóxicas para los insectos.

 

En consecuencia, el uso de agroquímicos ya no sólo se

restringe a las aplicaciones externas, sino están incluidas

en la genética de lo que pretenden sean nuestros alimentos

cotidianos.  En los países desarrollados en donde se consume

soya transgénica se observa un incremento sustancial en las

alergias a este alimento.  Otra observación es la resistencia

a antibióticos y, fuera del ámbito de la salud, la destrucción

de la biodiversidad, la inseguridad alimentaria (ver artículo

"Los alimentos transgénicos como falsa solución al hambre"

de Sacha Barrio) y el control de las semillas por unas pocas

compañías se suma a la lista de consecuencias indeseables

(ver artículo ‘Transgénicos: el prontuario criminal de Monsanto’,

de Fernando Glenza).

 
Según la OMS, el cáncer aumentó en 19% en todo el mundo 
entre 1990 y 2000, principalmente en los países en desarrollo.
 
¿Será porque en nuestros países cada vez usamos más 
agroquímicos y los países desarrollados procuran usar menos 
y cada vez consumen más alimentos ecológicos?
 
La agricultura ecológica
¿Realmente no hay otra solución tecnológica?  En realidad 
sí existe y ha existido desde siempre y se llama agricultura 
ecológica.  Si observamos el enfoque de la agricultura ecológica, 
ésta procura usar técnicas compatibles con las leyes de la 
naturaleza, prohíbe el uso de fertilizantes, pesticidas químicos 
de síntesis y transgénicos por lo que la exposición al peligro de 
enfermedades tan graves como el cáncer disminuye.
 
A la par, los estudios científicos refieren que la calidad nutricional 
de los productos ecológicos es muy superior a la calidad de 
los productos obtenidos con la revolución verde, también 
denominados ’convencionales’.  Esta mayor calidad biológica 
de los alimentos ecológicos se ha comprobado en diferentes 
pruebas biológicas.  La más antigua se realizó en Nueva Zelanda 
en los años 40 (Daldy, 1940), donde se comparó el efecto 
de la dieta ecológica en escolares, a los cuales se les suministró 
estos alimentos durante dos años. Al cabo de este tiempo, 
se comprobó que su salud dental era mucho mejor, presentaban 
mayor resistencia a la fractura de huesos, la incidencia de gripe 
y resfriados habia disminuido notablemente, su tiempo de 
convalescencia era menor y su salud en general era mucho mejor.
 
Por supuesto que esta evidencia fue negada por décadas, 
tal como se negó el efecto dañino del tabaco en los años 50 
(ver artículo ’Tabaco y transgénicos con T de trampa", 
de Fernando Alvarado), dándose a conocer estudios que 
afirmaban "los alimentos ecológicos tienen la misma 
cantidad de nutrientes que los convencionales", los cuales 
fueron difundidos por científicos mercenarios.
 
A mediados de los años 70, los trabajos de Schuphan 
(Schuphan, W. 1975. "Yield Maximization versus biological value". 
Qual. Plant. 24,  281-310) como resultado de 12 años de 
investigación, mostraron que los productos ecológicos 
superaban a los convencionales en el contenido de 
proteínas (18%), vitaminas (28%), azúcares totales (19%) 
y en minerales, como el hierro (17%), potasio (18%), 
calcio (10%) y fósforo (13%).  A la par, se demostró 
que los alimentos ecológicos nos aleja de componentes 
indeseables porque llevan 93% menos de nitratos, 
42% menos de aminoácidos libres y 12% menos de sodio.
 
Los estudios realizados por la Rutgers University (Heaton, 2002) 
de Reino Unido, prueban la superioridad de las hortalizas 
ecológicas en el contenido de minerales, el cual es mayor 
en 10 y 50 veces al contenido de aquellas convencionales 
que se han obtenido por la revolución verde.
 
Otros estudios realizados en Reino Unido en 1992 concluyeron 
(Heaton, 2002) que una mejora en el suministro de vitaminas 
y minerales a través de alimentos ecológicos, podría reducir 
el cáncer en un 20%, las enfermedades cardiacas en un 25%, 
la artritis en un 50% y el alcoholismo en 33%.
 
En 2007, oficialmente, y luego de un estudio de dos años 
que costó 20 millones de dólares a la Unión Europea, se 
reafirmó que los alimentos ecológicos son mucho mejores.  
Entre muchos resultados se dio a conocer, por ejemplo, 
que los alimentos ecológicos pueden tener de 20% a 90% 
más antioxidantes, sustancias que tienen la cualidad de ser 
anticancerígenas.
 
Igualmente convincente resultan los estudios con seres 
humanos alimentados con productos ecológicos, los cuales 
demuestran efectos provechosos reales sobre su salud.  
Así se tiene que, las terapias alternativas para curar el 
cáncer han logrado buenos resultados basándose en el 
consumo exclusivo de alimentos orgánicos (Independent Science Report, 2007).  
Las terapias nutricionales anti-cáncer buscan evitar en lo posible 
contaminantes y toxinas, y más bien, promueven el consumo 
exclusivo de alimentos ecológicos para aumentar la ingesta de nutrientes.
 
Conclusión
La revolución verde dio a luz agroquímicos con el argumento 
de ser la salvación y el camino para la obtención de grandes 
cantidades de alimentos; la historia ha demostrado que ni han 
logrado incrementar sostenidamente la producción ni –por tanto- 
han resultado ser la salvación al hambre del mundo.  
La biotecnología moderna con sus transgénicos, tiene la 
misma raíz de origen y se presenta con el mismo argumento  
¿deberíamos ser igualmente crédulos y admitir su promoción en el Perú?
 
La buena memoria, el buen criterio y la sensatez nos lleva a 
recomendar y preferir el consumo de alimentos ecológicos 
que ya tenemos en las bioferias (Miraflores, San Isidro en 
Lima y, en las ciudades de Huancayo y Huánuco), también 
en las casas de comercio justo (K’antu, en Lima; Qosqowasinchis, 
en Cusco; La Casa del Corregidor, en Puno), el Punto Justo y 
Sano de San Borja y la BioTienda en Miraflores.  
Evitemos los alimentos convencionales, especialmente 
los más fumigados con pesticidas como el tomate, 
la cebolla, la papa, la manzana y la fresa.  No consumamos 
alimentos transgénicos que predominan en los alimentos 
procesados con soya, maíz y canola.
 
Finalmente, exijamos la moratoria por cinco años al ingreso 
de transgénicos al Perú y también, la promulgación inmediata 
de la Ley del etiquetado, con la cual podamos conocer aquellos 
alimentos que contienen transgénicos en su composición, 
propuesta ya presentada pero que actualmente duerme en el Congreso.
 
Sumemos voluntades y esfuerzos, la sociedad civil 
es mayoría y podemos hacer valer nuestros derechos
 
10 agosto 2008
 
* Directora Ejecutiva RAE Perú, silviawuguin@hotmail.com
**Presidente Centro IDEAS, Vice Presidente RAE Perú, bioferdi@hotmail.com
 

El avance de la Agricultura Ecológica en el Perú

 

La agricultura respetuosa del medio ambiente tiene miles de años y el Perú tiene el privilegio de haber sido uno de los centros agrícolas más avanzados.  La promoción de una agricultura ecológica moderna en el Perú tiene sólo dos décadas y media, la cual, enriqueciéndose con los conocimientos de la agricultura campesina tradicional ha desarrollado una importante experiencia. 

 

Con alrededor de 40 mil productores ecológicos en 20 regiones, con unas 150 mil hectáreas de cultivo intensivo y 200 mil hectáreas de bosques y pastos naturales certificados como ecológicos, el Perú se ubica en tercer lugar en América Latina.  La mayoría de los productores ecológicos tiene menos de tres hectáreas, pero organizados han llegado al mercado internacional donde colocan 160 millones de dólares al año, teniendo además un creciente desarrollo del mercado local formalizado (con certificación) que llega al millón de dólares.

 

Existen más de 25 años de experiencia en difusión, capacitación, asistencia técnica y certificación de la producción ecológica. Instituciones y organizaciones comprometidas e involucradas como las redes RAE-Red de Agricultura Ecológica del Perú y la RAAA-Red de Acción en Agricultura Alternativa, una Asociación Nacional de Productores Ecológicos-ANPEP con bases regionales y provinciales, un Comité de Organizaciones de productores ecológicos de exportación, seis empresas certificadoras ecológicas trabajando regularmente, Comités de Consumidores Ecológicos en varias ciudades, varias Bioferias y Puntos Justos y Sanos, son logros que sustentan su desarrollo.

 

Existe un mercado mundial de productos ecológicos creciente.  Las ventas mundiales en el año 2007 fueron de 35 mil millones de dólares que representan alrededor del 5% de ventas totales de alimentos.

 

Pero la oferta aún no cubre la demanda a pesar de los 27 millones de hectáreas certificadas a nivel mundial.  La demanda se incrementa por el desarrollo de la conciencia de los consumidores, de un lado, porque están alertas de las consecuencias de la agricultura convencional (contaminación con agroquímicos, problema de las ‘vacas locas’ e incertidumbre hacia lo modificado genéticamente) y de otro, porque están informándose de los beneficios de la agricultura ecológica al medio ambiente y la salud (inocuidad de lo natural y ecológico, garantía de la certificación, ventajas de los productos con componentes ambientales, exóticos y limpios).

 

La Ley de Fomento de la AE

Al cabo de tres intentos fallidos en los años 2005, 2006 y 2007, en que el Ejecutivo devolviera al Legislativo hasta tres versiones distintas de la propuesta de Ley, finalmente el Congreso acaba de promulgar el 24 de enero la ’Ley No. 29196 de Promoción de la producción orgánica o ecológica’.

 

La ’Ley No. 29196 de Promoción de la producción orgánica o ecológica’, es lo que se conoce como una ley marco, es decir, un dispositivo general que brinda las condiciones favorables para aspectos más puntuales.  Veamos cuáles pueden ser,

 

El artículo 5 define las competencias de la Dirección General de Promoción Agraria, del SENASA y del INIA. El artículo 9 define las acciones de promoción a ser impulsadas por el MINAG, PRODUCE, INDECOPI, el Ministerio de Relaciones Exteriores, MINCETUR, PROMPEX y APCI. Habría que agregar las del nuevo Ministerio del Ambiente.

 

Nuestra primera tarea central como movimiento agroecologico será concertar con estos sectores para que puedan llevar adelante las tareas encomendadas.  Recordemos que en julio del 2001, cuando se conformó la CONAPO, la mayoría de representantes del estado sabían muy poco o nada sobre la producción ecológica. En siete años la situación ha mejorado pero persiste un gran déficit de información agroecológica y por ende, de capacitación, entre los funcionarios.  La RAE, la RAAA y la UNALM deberían organizar cursos y diplomados de agricultura ecológica para llenar los vacíos existentes que lleve a la formación de un grupo estatal de calidad.

 

El Artículo 8 designa al SENASA como ente competente para autorizar y registrar a los organismos de certificación orgánica que operan en el país.  Únicamente los productos certificados por un ente certificador autorizado por el SENASA podrán ser comercializados como "orgánicos/ecológicos" en el país.

 

Nuestra segunda tarea central como movimiento es lograr que se fortalezca el Sistema Nacional de Fiscalización y Control de la producción orgánica para garantizar los productos en el mercado interno y externo.  La meta es la consolidación de una institucionalidad que permita una vigilancia ciudadana a lo largo de toda la cadena: redes agroecológicas (RAE, RAAA, Red de Comercio Justo), organizaciones de productores (ANPE, JNC y otras), organizaciones de consumidores (CCE, ASPEC), certificadoras consolidadas (Bio Latina y todas las extranjeras con sede en Perú), mundo académico y de investigación (SOCLA), autoridades locales y regionales.  Esta segunda tarea incluye la implementación de sistemas internos de control fuertes y el desarrollo de sistemas participativos de garantía.

 

El Artículo 6 crea el Consejo Nacional de Productos Orgánicos (CONAPO), entidad responsable de elaborar el Plan Nacional Concertado para la Promoción y Fomento de la Producción Orgánica, en coordinación con los COREPOS (Consejos Regionales); la organización de éstas estará a cargo de las instancias del sector público de nivel central y regional.

 

Nuestra tercera tarea principal será impulsar la conformación de las COREPOS en por lo menos 17 regiones en donde exista un fuerte movimiento agroecológico, articulando la institucionalidad agroecológica regional en un solo puño para elaborar los planes regionales que contribuyan al Plan Nacional Concertado y llevarlos adelante.  A la par, es imperativo contribuir a la consolidación de la CONAPO como ente asesor y consultivo en producción orgánica, proponiendo políticas y normas adicionales para el fomento de la agricultura ecológica.

 

El Artículo 10 define los incentivos. Los gobiernos regionales y locales priorizarán su apoyo a la producción orgánica o ecológica en sus planes, programas y proyectos.

 

Nuestra cuarta tarea central será elaborar propuestas, proyectos e iniciativas para que las autoridades puedan cumplir este mandato. Nuestra labor de formación, asistencia técnica, educación del consumidor, promoción de mercados ecológicos locales, sistemas participativos de garantía y otros deben ser conocidos y recogidos por las autoridades para su financiamiento y ejecución concertada. El Ministerio del Ambiente debería incentivar el valor de los servicios ambientales que ofrecen las chacras ecológicas. Tambien debería tener una posición firme contra el ingreso de los transgénicos al Peru, y ser un impulsor del Peru Agroecológico.

 

Una quinta tarea central consiste en aprovechar esta nueva situación para favorecer la competitividad de la producción orgánica o ecológica, esto es posicionarla en los mercados, organizar y capacitar la oferta, adquirir fortaleza empresarial, plantearse exigencias tecnológicas sólidas, lograr incluir la producción ecológica como bandera del desarrollo de las regiones, colocar la producción ecológica y los sistemas de producción agraria sostenible en el lenguaje del desarrollo economico y ambiental (incluyendo las oportunidades del comercio exterior con los nuevos tratados) y su efecto en la capitalización y el mejoramiento de los niveles de empleo e ingresos. El movimiento Agroecológico debiera sentirse actor económico y social de primer nivel con mirada de país.

 

La labor, al cabo de 25 años, debe continuar y quizá con más ahínco.  Nuestro incipiente mercado interno evidencia desorden por falta de normatividad y autoridad.  Además, es todavía insuficiente la investigación en agricultura ecológica por parte de las ONG, las universidades y los entes responsables del Estado y, no se cuenta con un sistema de extensión y capacitación a agricultores en agricultura ecológica.  Sumemos a lo anterior, los fuertes intereses de las transnacionales de mantener sus mercados de agroquímicos y semillas transgénicas (insumos prohibidos en la producción ecológica) y las prácticas no éticas e inescrupulosas de algunos actores, que se manifiestan en compras subvaluadas a los agricultores y la venta de productos con calificación de ‘orgánicos’ cuando no lo son.

 

Finalmente, nuestra mayor tarea seguirá siendo al interior de nuestro propio movimiento ecologista, buscando actuar en forma coordinada y concertada, sabiendo identificar las tareas primordiales y reconociéndonos y actuando como aliados.  En pocas palabras, buscando un ejercicio maduro de nuestros intereses particulares que nos lleve a alcanzar lo mejor para el colectivo en su conjunto.

 

Fernando Alvarado de la Fuente

bioferdi@hotmail.com

Presidente Centro IDEAS

Vicepresidente RAE Perú

 

Tabaco y Transgénicos (con T de trampa)

 

El jueves 10 de julio, el diario El Comercio, en su sección A, página 5 ’Opinión’, publicó uno al costado del otro, los artículos de Ernesto Bustamante y Jorge Caillaux, en posición diametralmente opuesta, sobre la promoción de transgénicos en el Perú.

 

En la esquina pro transgénica, Ernesto Bustamante alegaba con inocencia “no se sabe si causen daño”, “hasta hoy no se ha demostrado ningún daño a la salud, ambiente o biodiversidad”.

 

Con ello pareciera alegar ’somos inocentes hasta que se pruebe lo contrario’.  Por lo que, bien, démonos la tarea de indagar qué tan inocente es el nacimiento de los OGM y qué tan intachables los progenitores como para tan apasionados alegatos a favor.

 

Afortunadamente, existen decenas de registros históricos.  En esta primera entrega tomaremos uno sólo, que se remonta a los años 40 y 50, cuando se aseguraba que el tabaco NO era dañino a la salud.

 

J. Sauret Valet, del Departamento de Neumología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, en su artículo “Las batallas históricas perdidas en la lucha contra el tabaquismo” nos ilustra cómo hasta los años 50 no se tomaban medidas contra el tabaco porque “para hacer patentes a los consumidores y a las autoridades responsables de las políticas sanitarias de los peligrosos efectos tóxicos del tabaco, era preciso conseguir argumentos científicos irrefutables”.

 

El mérito de la demostración epidemiológica del incremento en el riesgo de padecer cáncer de pulmón que tienen los fumadores, corresponde a los estudios realizados entre 1939 y 1943 por los alemanes F. H. Muller, E. Schaires y E. Schoniger. En los años 50 se reconfirman y se difunden ampliamente gracias a los estudios de los británicos R. Doll y B. Hill.

 

No fue sino hasta 1962 que se comienzan a tomar medidas a nivel gubernamental (dos decadas perdidas). Ese año el gobierno de Estados Unidos eligió un grupo de diez científicos para que analizaran las pruebas que se disponían. Sus conclusiones quedaron incluidas en el informe general sobre sanidad de 1964, donde se afirmaba que “fumar es un riesgo para la salud de suficiente importancia como para justificar la necesidad de acciones apropiadas para remediarlo”.

 

La primera medida que se tomó fue incluir en 1964 una advertencia en las cajetillas. Esta advertencia se reforzó en 1969 hasta quedar así “Las Autoridades Sanitarias advierten que el tabaco perjudica seriamente la salud”. Desde 1971 se prohibió todo tipo de publicidad de cigarrillos en radio y televisión. En las décadas de 1970 y 1980 varias ciudades y estados aprobaron leyes que exigían espacios reservados para no fumadores en los lugares públicos y en el trabajo.

 

En febrero de 1990 una ley federal prohibió fumar en todos los vuelos nacionales cuya duración fuera inferior a seis horas. En Europa la situación ha sido similar incluyendo en las cajetillas la advertencia de que fumar es perjudicial para la salud, prohibiendo fumar en vuelos y lugares públicos, y, regulando la publicidad.

 

Recientemente, en mayo de 2003, la Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó el primer tratado mundial contra el tabaco, que tiene como objetivo reducir la mortalidad y las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco en todo el mundo.

 

Las evidencias ya se conocían de mucho antes...

Pero las evidencias del daño del tabaco venia de mucho antes.

En 1911, Manuel Serrano Piqueras en su tesis doctoral ’El tabaco y el organismo’ comprueba el grave daño del tabaco. En 1857, el cirujano de Edimburgo, John Lizars, describió la elevada incidencia de cáncer a la lengua en fumadores.

 

Pero ya en años como 1634, Francisco de Leyva y Aguilar alertó sobre 12 efectos perjudiciales del uso del tabaco (incluida la de escupir sangre). En 1628, Pedro López de León encontro en autopsias a cadáveres de fumadores "vísceras negras como el hollín".

 

Hasta la década de 1940 el fumar se consideraba algo inofensivo, pero las investigaciones clínicas y de laboratorio han demostrado desde entonces que el consumo de tabaco representa un riesgo para la salud. El humo del tabaco contiene más de 4 mil sustancias, algunas de las cuales son tóxicas y al menos 60 se sabe o se sospecha que son carcinógenas. La nicotina, el principio activo del tabaco, es tóxica y altamente adictiva. En los países industrializados, el tabaquismo se ha convertido en la primera causa de mortalidad evitable.

 

Haciendo tiempo para seguir teniendo ganancias

Los directivos de las tabacaleras se reunieron en un hotel de Nueva York en 1953 y diseñaron una estrategia para engañar al público ocultando el daño y la adicción producidas por la nicotina

 

La conspiración se inició en la gran sala del Hotel Plaza, cerca del Parque Central en Nueva York, el 15 de diciembre de 1953. Según explica el corresponsal de la BBC en EEUU, Stephen Evans, no hay duda de que dicha reunión entre los directivos de las principales tabacaleras se llevó a cabo y que allí se discutió el estado de la industria, incluyendo la investigación científica de los efectos del cigarrillo sobre la salud.

 

Lo que las autoridades demostraron es que en esa ocasión se llegó a un acuerdo para presentar una estrategia unificada que negara los efectos dañinos del tabaco, lo cual evidencia que se cometió un fraude. Y además, la parte acusadora consideró que en ese momento, se contaba con suficiente información que demostraba que el tabaco era adictivo y dañino.

 

A pesar de la evidencia científica, las tabacaleras elaboraron un esquema "para preservar e incrementar las ganancias de la industria maximizando el número de fumadores". Si bien la actitud de las tabacaleras ha cambiado en los últimos años y ahora admiten que el cigarrillo es nocivo para la salud, las mismas compañías sostienen que los argumentos brindados en el pasado que señalaban que el fumar no era perjudicial, fueron presentados en buena fe.

 

El proceso civil contra las tabacaleras por una suma de US$280 mil millones se realizó del 21 de setiembre de 2004 al 18 de agosto 2006, en un tribunal federal de Washington, y entre las empresas acusadas se encuentran Altria Group y su unidad Philip Morris USA, Lorillard Tobacco de Loews, Carolina Group, Liggett Group de Vector Group, R.J. Reynolds Tobacco de Reynolds American y British American Tobacco, una filial de British American Tobacco Investments.

 

Las tabacaleras fueron consideradas culpables de todos los cargos. La Juez de distrito estadounidense Gladys Kessler dijo que las compañías habían violado la ley, pero que no podían ser obligadas a financiar una multimillonaria campaña antitabaco, como había pedido el gobierno.

 

"Fumar cigarrillos causa enfermedades, sufrimiento y la muerte. Pese a que internamente reconocían este hecho, los acusados públicamente han negado, distorsionado y minimizado durante décadas el peligro de fumar", dijo en su fallo de 1.653 páginas. Kessler dijo que las compañías habían retenido investigaciones, destruido documentos y manipulado niveles de nicotina para perpetuar la adicción.

 

Lo real es que el poder de las grandes tabacaleras demoraron las decisiones políticas y sanitarias contra el tabaco.  Suman varios los estudios e investigaciones que financiaron a doctores mercenarios para inducir la opinión pública y autoridades a decir que "no se sabe si causen daño.  Es así que la verdad tomó muchos años para imponerse.

 

El sentido común nos indica que los esfuerzos de las empresas tabacaleras fue de ganar tiempo con el argumento de la inocencia e inocuidad del tabaco para seguir manteniendo ganancias.

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco es la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo. Fumar mata cinco millones al año. Está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades (de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer) y es causa de un número significativo de las muertes por cáncer de pulmón y de más del 50% de las enfermedades cardiovasculares.

 

¿Ya encontró similitud en el debate con los transgénicos?  Estudios independientes demuestran claras evidencias de peligro para la salud humana, el ambiente y la biodiversidad. Los estudios patrocinados por Monsanto, principal productora de transgénicos, “argumentan" y pretenden demostrar que no hacen daño alguno.

 

La FDA (Food and Drug Administration, Administración de Alimentos y Fármacos, por sus siglas en inglés) es la agencia gubernamental de los Estados Unidos responsable de la regulación de los transgénicos, y siendo una entidad estatal, le pide a la propia Monsanto que elabore los estudios sobre sus hijos -los transgénicos-. Es decir Monsanto es juez y parte.

 

Según los antecedentes históricos ¿Considera que será neutral en sus apreciaciones?  ¿A quién debiéramos creerle?  ¿la historia nos sirve de algo?

 

 

  

Fernando Alvarado de la Fuente

Presidente Centro IDEAS

Ex Presidente RAE Perú

bioferdi@hotmail.com

 

Lo bueno, lo malo y lo feo de Sierra Exportadora

 

 Fernando Alvarado, comentarista de Gestión

 

El debate generado sobre el Programa Sierra Exportadora, inclusive al interior del propio gobierno, nos lleva a intervenir desde el punto de vista de los que promovemos una agricultura competitiva pero respetuosa del medio ambiente y de la salud de los consumidores, es decir de la agricultura ecológica.

 

En 1966 tuvo mucho impacto la película ‘El bueno, el malo y el feo’, del DIRECTOR Sergio Leone, con música de Ennio Morricone. Hizo famoso a su protagonista Clint Eastwood.

 

Para analizar el Programa Sierra Exportadora aplicaremos el método LEONE ¿Qué sería lo bueno, lo malo y lo feo de Sierra Exportadora?, uno de los programas más importantes del actual gobierno para enfrentar la pobreza, especialmente ahora que el INEI sacó los datos que demuestran que la pobreza en la Sierra está estancada en 69%, mientras que a nivel nacional ha disminuido en 4% (de 48,5% a 44,5%)  ¿podrá Sierra Exportadora contribuir en bajar esa diferencia de 25 puntos de los indices de pobreza de la Sierra y a nivel nacional?

 

Lo bueno

Preocuparse de la Sierra en donde están los más pobres del país; tener un enfoque de desarrollo territorial trabajando la producción y comercialización, con infraestructura productiva y servicios de soporte, tener un enfoque de demanda, es decir producir en función del mercado, plantear fortalecer las cadenas de mercado y la articulación entre empresas y productores, considerar el fortalecimiento de la gobernabilidad, consolidando la descentralización y la reforma del estado.

 

Lo malo

Querer copiar la experiencia agroexportadora de la Costa donde existen condiciones magníficas y grandes capitales, enfatizar en los monocultivos con gran uso de agroquímicos que dañan el ambiente y la salud humana, darle poca importancia a la promoción de los alimentos ecológicos, cuando debería ser su prioridad por ser un país privilegiado para ello y para aprovechar la creciente demanda mundial por los productos orgánicos o ecológicos.

 

Lo feo

Minimizar la importancia de la seguridad alimentaria y la agrobiodiversidad como elemento clave para el desarrollo del país, el poco dinero real que existe para invertir e impulsar la incorporación de los pequeños productores pobres a los mercados que se generen.

 

Creemos que el Programa Sierra Exportadora es muy importante para el desarrollo del Perú.  Si tiene éxito podremos avanzar en la equidad y justicia para diez millones de peruanos y peruanas, pero si fracasa generaremos una gran frustración y un posible caos y violencia.

 

Por ello Sierra Exportadora debe ser mejorada y completada con el aporte de todos. Los promotores de la Agricultura Ecológica quisiéramos que se nos escuche y que se nos entienda. Dialoguemos.

 

Fernando Alvarado de la Fuente

Presidente Centro IDEAS

Vicepresidente Red de Agricultura Ecológica

 

Fuente: Diario Gestión del martes 24 de julio 2007, página 15.

 

El TLC y la Agricultura Ecológica

 

 

El TLC con EEUU está consumado y ya se convierte en una condicionante de nuestra realidad, tanto como el cambio climático. Su influencia puede ser positiva para algunos sectores (2% de las empresas, según Hernando de Soto) o negativo para muchos otros. Requerimos una estrategia para que la mayoría pueda aprovechar las oportunidades que se generen con este tratado de libre comercio con EEUU y los que pudieran firmarse con Corea del Sur, Singapur, México, Canadá, Asociación Europea de Libre Comercio (Noruega, Liechtenstein, Islandia y Suiza), Unión Europea (27 países) y China.

 

El desarrollo sostenible, al que debiéramos aspirar como país responsable, se asienta en cuatro dimensiones: la social, la política-institucional, la ambiental y la económica. Sus indicadores globales son equidad, gobernabilidad, sostenibilidad y competitividad, respectivamente.

 

La paradoja de nuestro país es que venimos alcanzando un crecimiento económico desde hace 76 meses, pero mantenemos en la pobreza al 50% de la población, es decir no hay equidad, el chorreo no funciona, y se concentra principalmente en el sector rural. Tampoco funciona a nivel mundial, pues en los últimos 40 años el 20% de la humanidad pasó de detentar el 70% de los medios de vida al 83% y el 20% más pobre que tenía el 2.3% ahora tiene que contentarse con sólo 1.4% de los recursos. Queda evidente que la inequidad se profundizará si no generamos o priorizamos acciones para lograr que avancen y sean competitivos los sectores donde se concentra la pobreza.  En Perú, un sector clave para resolver la inequidad es el agropecuario.

 

¿Podremos hacer competitiva una agricultura donde el 85% de las unidades productivas están en manos de pequeños productores?  La respuesta sin duda es sí, pero, sólo si entendemos que el mercado del futuro es el de los alimentos sanos, nutritivos, sin agroquímicos, sin aditivos dañinos, con identidad y con credibilidad.  Aquéllos que provienen de la agricultura ecológica (conocida también como biológica, orgánica o agroecológica), enfoque que crece para hacerse predominante a nivel mundial

 

Lo interesante es que la agricultura ecológica en el Perú es una completa realidad. Con 40 mil productores ecológicos certificados (2.3 % del total) y con exportaciones por 150 millones de dólares (8% del total) se ha convertido en la experiencia más exitosa y referente concreto para que los sectores más pobres del país sean competitivos.  Es la agricultura que integra a los pequeños productores y la que puede reconocer su esfuerzo y dedicación por ofrecer alimentos sanos, dignos y nutritivos mediante un precio justo. Es pues, la agricultura que vincula a estos pequeños productores con los mercados más avanzados del mundo, el mercado de los alimentos ecológicos y el del comercio justo.

 

El mercado ecológico a nivel mundial alcanza los 40 mil millones de dólares al año y el del comercio justo los 4 mil millones. No cubrimos ni el 0.5% de ese mercado mundial, por lo que tenemos una oportunidad que debemos aprovechar.  En la actualidad, ser ecológico, es un factor de competitividad, tanto como mantener una identidad y una tradición.

 

El estado peruano debería asumir la agricultura ecológica como una de las alternativas más realista y con mayor potencial para avanzar en una competitividad con equidad y justicia social ¿Qué tareas hacen falta cumplir para hacer esto posible?

 

Tareas pendientes

Se menciona sin cesar que necesitamos desarrollar nuestra competitividad, pero esto implica distinguir y trabajar en cuatro niveles para contribuir a que la agricultura ecológica sea competitiva y masiva en nuestro país.

 

A nivel meta, el recurso humano debe desarrollar sus habilidades y conocimientos. Nuestros agricultores tienen una tradición milenaria de manejo ecológico de sus parcelas que debe ser aprovechada para convertirlos en agricultores ecológicos modernos, altamente productivos, con una gestión eficiente de sus predios y sin perder su identidad cultural.

 

El nivel macro, considera las variables déficit fiscal, inflación, tipo de cambio, tasas de interés, precios internacionales, exigencias de calidad en los mercados, gustos y preferencias de los consumidores. Nuestros pequeños agricultores tienen que aprovechar el marco económico estable y la creciente solicitud por alimentos sanos y nutracéuticos, conociendo las exigencias de los consumidores más avanzados que demandan alimentos ecológicos.

 

El nivel meso, considera distancia, infraestructura de apoyo a la producción, base de recursos naturales e infraestructura social. El estado debe invertir los ingentes recursos existentes en estos elementos priorizando las zonas dónde se concentran los productores ecológicos.

 

En el nivel micro, se identifican factores que condicionan el comportamiento de la empresa, como la productividad, los costos, los esquemas de organización, la investigación, la innovación, la gestión empresarial, el tamaño de empresa, las prácticas culturales en el campo, tipo de tecnologías, conciencia ambiental de la empresa, diversificación y control de calidad de los productos, comercialización. Debemos desarrollar las capacidades de los productores ecológicos para que no sólo sean respetuosos con el medio ambiente sino buenos gerentes. Como país tenemos que impulsar la “albafetización empresarial” donde los jóvenes profesionales transmitan el ABC de la gestión empresarial a los pequeños productores del campo y la ciudad.

 

Los gobiernos nacional, regional y local, sumados al sector privado deben apoyar la producción agroecológica

          Aprobando la Ley de Fomento de la Agricultura Ecológica, hoy en el congreso

          Impulsando un Plan Nacional y planes regionales de fomento agroecológico y otorgandoles los recursos necesarios

          Impidiendo el ingreso de semillas transgénicas, declarando al Perú país libre de transgénicos

          Apoyando la certificación de cien mil pequeños agricultores ecológicos, acompañada de capacitación técnica y de gestión

          Generando institucionalidad adecuada, como los Consejos Regionales de Producción Ecológica, en donde participen los productores, las empresas, las universidades, los consumidores

          Desarrollando una “alfabetización empresarial”, mediante alianzas entre los sectores público y privado

          Apoyando el desarrollo del mercado local, con bioferias y biomercados, incentivando el consumo sano, informando y educando a los consumidores.

 

Con un esfuerzo colectivo, todas y todos podemos lograr que en cinco años, el Perú sume 200 mil agricultores ecológicos, con un millón de hectáreas certificadas, un biomercado nacional consistente y exportaciones por 700 millones de dólares. Hagamos del Perú una potencia en producción, consumo y exportación de alimentos ecológicos, con negocios de renovada visión, que si bien lucran, también velan por el bienestar y progreso de nuestro país y de nuestras familias y, velan por la continuidad de nuestra biodiversidad y nuestros recursos.

Fernando Alvarado de la Fuente

Presidente del Centro IDEAS

bioferdi@hotmail.com